Como a cualquier empresa, nos preocupa la prosperidad y el éxito de nuestro proyecto. De esta manera, estamos constantemente investigando qué es lo que necesita y qué no nuestra compañía para triunfar en su sector. Por ello, esta semana os vamos a hablar de una disciplina que, a pesar de no ser nueva, cada vez está copando más espacio en las conversaciones propias de los sectores del maketing, la publicidad o la empresa; el neuromarketing.

Es muy probable que la mayoría de los que nos lean hayan ya oído hablar de él e incluso hayan trabajado con él. Para nosotros es un elemento que tenemos mucho en cuenta en nuestro día a día y por eso queremos compartirlo con vosotros.

Para empezar y situar a aquellos para los que es algo ajeno, hemos de definirlo. El neuromarketing es el estudio desde un punto de vista científico del proceso de toma de decisiones de los consumidores o potenciales consumidores antes, mientras y después de la compra. El fin último por parte de las marcas cuando hacen uso de él es averiguar cómo actúa el subconsciente de los consumidores. El neuromarketing procede de varias áreas de conocimiento y se distinguen diferentes tipos como el auditivo, el visual o el kinestético (Se basa en lo que percibimos a través del tacto, olfato o gusto.) Hace uso de una variedad de tecnologías y así ha hecho a la publicidad y al marketing más científicas y por ello con un resultado más fácilmente predecible.

Ahora ya no basta con contar con un producto excelente y una interesante experiencia de usuario si no que las marcas han de despertar emociones a través del marketing emocional y storytelling. Para hacerlo más efectivo, es dónde entra en juego el neuromarketing.

Son muchas las ventajas que una buena aplicación de él puede traernos en comparación con nuestra competencia y algunas de ellas son estas:

  • Es capaz de medir todos los estímulos sin tener que preguntar al consumidor.
  • Sus estudios siempre serán mucho más exactos que los de otros tipos de Marketing debido a los instrumentos que utiliza y porque al ser fisiológicas, la mayoría se hacen de forma inconsciente
  • Optimiza y fusiona los recursos de la publicidad y sus técnicas para comprender de manera más “racional” la relación emocional entre la conducta del consumidor y su mente.
  • También ayuda a optimizar incluso los recursos de las empresas pues permite crear productos dirigidos de forma más concreta a cubrir las necesidades de los consumidores.

Jürgen Klaric, uno de los más reconocidos en la materia dijo una vez: “No hay que escuchar al cliente porque no sabe lo que está diciendo, sin embargo, hay que observarlo e interpretarlo.” En la observación y en la interpretación, en ese leer entre líneas, es donde se ubica el neuromarketing puede ser también el secreto de nuestro y vuestro éxito.