Este pasado 14 de marzo de marzo, se cumplió en nuestro país un año de la declaración del Estado de Alarma por la pandemia de Covid-19 y por ende, de la constatación de que esto del Covid iba en serio. De la noche a la mañana, la gran mayoría de los negocios en los que la presencia del cliente es un must-have tuvieron que cerrar temporalmente y esperar a que llegasen tiempos mejores. Muchos de ellos no han vuelto a abrir sus puertas desgraciadamente y los que sí han tenido la suerte de poder volver a hacerlo han comprobado que, en muchos casos, el miedo sigue ahí y que las cosas no son como eran hace escasamente un año. Ante esto, han visto la necesidad de reinventarse (Nosotros, como empresa de pines personalizados, estamos en ello). ¿Qué es a lo que han recurrido muchos y en especial los más importantes del sector del retailer? Pues al marketing experiencial.

¿Qué es esto del marketing experiencial? Empecemos por facilitar una definición. Este es la estrategia de idear experiencias para conseguir llegar al cliente de manera creativa y memorable y asimismo, establecer un vínculo emocional entre el cliente y la marca.

Aunque es difícil establecer una estrategia común para todas las marcas y tipos de público objetivo, si se recomienda que, más o menos, todas aquellas compañías que quieran hacer de él su valor diferencial sigan una serie de pasos:

  1. Un estudio de nuestro público objetivo y sus necesidades y deseos.
  2. Establecer el objetivo al que queremos llegar en consonancia con la marca.
  3. Preparar la experiencia, la parte más creativa de nuestra estrategia
  4. Calcular los costes y el ROI para que nuestra inversión sea rentable.
  5. Por último, determinar las métricas a valorar en el cumplimiento de objetivos.

Si lo que se quiere es hacer una estrategia de marketing experiencial exitosa, no podemos olvidar otros consejos como:

  • El cliente es el eje de nuestra estrategia.
  • Hay que apelar a la creatividad.
  • Se ha de pensar detenidamente acerca del lugar en el que se lleva a cabo la estrategia, tanto físico como digital.
  • El storytelling es un instrumento útil y básico.

No es complicado hacer un buen plan de marketing experiencial siempre y cuando no nos olvidemos de lo importante que es que tratemos de conectar con nuestros consumidores a través de sus sentidos, las emociones que les generamos, las vivencias que viven con él y los pensamientos que les genera para así poder construir una relación de la más absoluta confianza que nos puedan dar.

¿Estás ya pensando en cuál será tu próxima estrategia de marketing experiencial?

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